Seleccionar página

Del storytelling al storydoing

Comunicación corporativa

El momento del storytelling ya pasó. Es momento de pasar de la palabra a la acción. Llega el storydoing. Ya no nos conformamos con escuchar o leer las historias que las marcas nos cuentan; queremos vivirlas. Queremos experiencias.

El storytelling, contar historias a través de las emociones, es una práctica que siempre ha existido en la comunicación. La transmisión de relatos coherentes centrados en emociones ha permitido que los usuarios se sintiesen identificados con la marca y que se facilitase la conexión con ella.

La evolución de la comunicación y de las tecnologías ha cambiado las prioridades de los públicos, quienes buscan mayor pragmatismo y utilidad en las marcas. El storytelling se queda pequeño, parece que contamos más cuentos que historias… y no consigue atraer la atención necesaria para generar engagement. Las marcas deben proporcionar algo útil, casi diríamos que vital para sus seguidores.

 

¿Qué es el storydoing?

El storydoing consiste en hacer tangibles los valores que representa una marca mediante la creación de experiencias vitales que reflejen que la marca predica con el ejemplo.

No cuentes que tu producto es el mejor, ofrece una app que permita probarlo mediante realidad virtual. No generes los mismos eventos de lanzamiento aburridos y planos, atrévete con actividades vivenciales, que brinden acciones vinculadas a los valores de marca y que te apoyen con otra reacción del storydoing: contenido generado por el usuario. Deja que sean tus seguidores quienes hablen de ti. Si les das valor, lo compartirán de manera auténtica y veraz con su comunidad.

 

¿Cuáles son los beneficios del storydoing?

  • Refuerzo de la reputación
  • Diferenciación entre la competencia
  • Aumento de la credibilidad gracias a user generated content
  • Mayor retorno y feedback de seguidores
  • Creación de una comunidad vinculada

 

Tres ejemplos de storydoing:

  1. RED BULL: bébete la adrenalina

La marca de bebidas energéticas Red Bull apuesta por el apoyo a deportes de riesgo y de aventura como estrategia diferenciadora. Su objetivo es reforzar su imagen de marca y llegar a su público objetivo: la población joven.

La empresa organizó un evento que la vinculó a un acontecimiento histórico: el primer salto desde la estratosfera, denominado Red Bull Stratos. El paracaidista Felix Baumgartner se lanzó hacia la tierra desde el espacio. Puedes verlo si no tienes mucho vértigo:

  1. BIC: dibuja tu creatividad

La marca de bolígrafos BIC creó una experiencia para sus clientes en la apertura de varias de sus tiendas. El día de la inauguración repartió bolígrafos y hojas para que sus clientes dibujaran sus billetes personalizados, con los que después podían comprar.

Esta iniciativa no buscaba vender los productos, sino que el público objetivo tuviera la oportunidad de interactuar con ellos. Así ofrecieron una actividad creativa relacionada con la marca.

  1. FINSA: conexión tangible con la madera

La empresa industrial de soluciones en madera es algo más que sus camiones rojos. Con el ánimo de ofrecer un evento vivencial a su público objetivo, organizó una exposición museográfica en la que relató los orígenes y transformaciones de la madera, desde el bosque hasta el producto final en forma de muebles, suelos… Todo ello ofreciendo sabores, olores y texturas tangibles que completó con un acontecimiento VIP en el que artistas y profesionales de distintos sectores ponían en valor su relación con la madera como materia universal que todo lo conecta. Un concepto redondo.